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March 25 Crónicas del Aburrimiento (Parte XII) Una vez terminado su trabajo, los músicos abandonaron la sala y el silencio reinó una vez más.
-Bueno, ya hemos hecho el tonto un rato, pasemos a temas más importantes. Vais a morir aquí y ahora, y me da igual lo que digáis, no pienso tener clemencia. -¡Espera! -pidió Ramiro-. Creo que tenemos derecho a saber tu nombre y qué es lo que quieres. La pequeña figura se estremeció en un gesto de impaciencia. -¿Acaso no lo he dicho ya? ¡Te odio! ¡Te odio desde el día en que te conocí, quiero vengarme de ti! Y ya que estamos, dominaré este maldito mundo, ya que me dan los medios gracias a este concurso. Además, tengo el arma infalible: ¡El Aburrimiento! -Explícame en qué consiste tu plan exactamente -pidió Ramiro. -¡Ja! Ni en sueños -exclamó el niño alzando un puño en gesto teatral-. ¡Vengo de una generación gobernada por la televisión, en la que siempre se repite la misma escena una y otra vez! ¡No permitiré que el estúpido error de todos los malos de las pelis me haga fracasar! ¡He hablado demasiado! ¡Es hora de morir! Dicho eso bajó de un salto de la mesa y escapó a través de las enormes puertas dobles de acero que conducían al exterior de la sala. A continuación entraron Uno y Dos y las puertas se cerraron de golpe. -Estamos en directo a las afueras del Fuerte Nueva Esperanza, donde se está librando la batalla final que decidirá el destino de nuestro mundo -anunció Perico Morales, aparentemente sin muchas ganas, retransmitiendo desde el altiplano en el que el doctor Ña había animado a Sara y Ramiro a entrar en la fortaleza-. En la Sala de Operaciones B del área 5, me refiero al cuartel general del generalísimo Abur, un héroe anónimo llamado Ramiro lucha contra los dos siniestros ayudantes del hombre que podría dominar el mundo entero de una vez y por todas en las próximas horas. En sus pantallas pueden ver lo que captan las cámaras de dicha habitación en estos momentos. Como pueden ver la lucha es feroz, pero el héroe anónimo Ramiro, que ya ha salvado el mundo en un par de ocasiones, no parece tener intención de retirarse. El presentador suspiró largamente, como si no existiese otra cosa más aburrida en el mundo. Mientras tanto, a través de las cámaras del área 5, se podía seguir el desarrollo de la batalla entre Sara y Ramiro y los carismáticos Uno y Dos. En realidad, la batalla no era tal, sino más bien una especie de escondite en el que Sara y Ramiro se refugiaban de los disparos que los agentes efectuaban. Al cabo de un rato en el que Perico tuvo tiempo de aburrirse unas quince veces, Uno y Dos agotaron la munición y la batalla se tornó más violenta: se jugaron la victoria a piedra, papel o tijeras. Primero lucharon Dos y Ramiro. Este último, con la frente perlada por el sudor, trataba de concentrarse mientras recitaban, al unísono, la conocida letanía. -Piedra, papel o tijeras, una... dos... ¡y tres! Con un ágil movimiento Ramiro adelantó su mano diestra con los dedos índice y corazón formando una "V". Su oponente, atacando al mismo tiempo, logró bloquear el ataque formando otra "V". Empatados como estaban, y sin mediar palabra, los contrincantes alzaron la otra mano libre formando un puño. El empate era completo. Jadeando se retiraron cada uno a un rincón de la habitación para dejar paso a Uno y Sara, que se miraban con tal odio que parecía innecesario el duelo a piedra, papel o tijeras, dada la intensidad de sus miradas. Esta vez no hubo letanía previa y ambos atacaron a la vez. El empate chocó como choca la piedra y rasgó sus defensas como las tijeras cortan el papel. Los enemigos dieron un paso atrás sin dejar de mirarse y, tras unos instantes de recuperación, se avalanzaron de nuevo uno contra el otro en un feroz encuentro de puños, palmas y "V". Ramiro y Dos contemplaron el duelo mortal sin atreverse a intervenir, conscientes de que el más mínimo movimiento podía tanto darle ventaja a su aliado como a su adversario. Tras una nueva serie de puños alzados, palmas abiertas y dedos en forma de "V", Sara consiguió arrinconar a Uno, que resoplaba a causa del terrible esfuerzo. En un último acto desesperado alzó la palma abierta mientras Sara, con los dedos abiertos formando la "V" de lo que podrían haber sido unas tijeras, simulaba el corte y, por tanto, la victoria. -¡Nos volveremos a encontrar! -gritó Uno mientras él y su ayudante escapaban por una puerta secreta indicada mediante un conveniente letrero que rezaba "puerta secreta aquí". Ramiro y Sara, exhaustos, se dejaron caer en el suelo de la estancia. Aún tenían que encontrar al niño, y dudaban seriamente de sus capacidades para derrotarlo. March 03 Aburridas Crónicas del Aburrimiento (Parte XI: El Musical) Sentado en la silla sobre la mesa, ante Sara y Ramiro, el malo de la historia aguardaba.
[Malo Maloso:]
¿Ya estás aquí, Ramiro mi adversario?
Largo tiempo tu llegada he ansiado,
Y llegas justo en el aniversario
De nuestro primer encuentro olvidado.
[Ramiro:]
¿Qué es lo que ante mí veo?
Apenas un niño de diez años.
¿De mí cuál es tu deseo
Y por qué nos haces daño?
[Malo Maloso:]
¿No lo ves claro mi gran enemigo?
Busco reparar el daño por ti causado,
Enmendar tu viejo error cometido
¡Y de paso dominar este mundo desgraciado!
[Sara:]
Ramiro no le escuches,
Su lengua es mentirosa,
Te atrapará con embustes;
De ti sabe una cosa,
Pero una cosa sola,
Y se le ven claramente
Las dudas que le asolan,
Por favor, cierra tu mente.
[Malo Maloso:]
Pobre niña insensata e ignorante,
De mí no sabes ni mi nombre
Y ya emites juicios denigrantes
Capaces de enfadar peores hombres.
Mas yo soy paciente y tolerante,
Por lo que una oportunidad te ofrezco
De retractarte aquí al instante
De tu difamante argumento.
[Sara:]
¡Nunca jamás!
¡No nos engañas!
[Malo Maloso:]
¡Pues morirás!
¡Tú y tus patrañas!
[Ramiro:]
Aquí nadie va a morir,
Rinde tus malignas fuerzas,
Retíralas al partir
Lejos de esta fortaleza.
[Malo Maloso:]
¿Es cierto que de tu memoria lo has borrado?
¡Si de aquello no hace tanto tiempo!
¿Debo creer que para nada he esperado?
¡Tu maldad difundiré a los cuatro vientos!
Y no hablemos de rendición alguna,
¡Pues vosotros sois quienes se han de rendir
A mis poderes, mi fuerza y mi fortuna!
No lamento decir que no saldréis vivos de aquí.
[Sara:]
Pongamos un poco de sentido,
Estoy cansada de cantar
Sin realmente haber motivo,
Vamos, Ramiro, debemos terminar
Sin demora nuestro cometido;
Paremos la música, acabemos ya,
Vamos a lo que hemos venido.
[Malo Maloso:]
Dulce voz, determinación, muchas agallas,
¡Grandes cualidades en una mujer!
¿Qué piensas, Ramiro, por qué callas?
[Ramiro:]
Que no es todo cuanto se ha de tener.
[Malo Maloso:]
¡Bah! Nunca llegarás donde he llegado yo
Es imposible que puedas apreciar
En toda su profundidad y extensión
El poder de la fuerza, la violencia y la maldad.
Pero ella lleva mucha razón:
¡Dejémonos de hablar, la lucha empieza ya!
[Sara:]
Pongamos un poco de sentido,
Estoy cansada de cantar
Sin realmente haber motivo,
Vamos, Ramiro, debemos terminar
Sin demora nuestro cometido;
Paremos la música, acabemos ya,
Vamos a lo que hemos venido.
Por cierto, quería agradecer a María su apreciadísima colaboración para la edición y revisión de este nuevo aburrido capítulo, que gracias a ella no es tan aburrido (tiene cierto ritmo ^^)
Sin más, despídome hasta la próxima entrega. |
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