Noth Schwa's profile¡Por la cara!PhotosBlogLists Tools Help

Blog


    August 31

    El regreso

        Cuando regresé a casa me recibió el silencio polvoriento. La oscuridad húmeda flotaba y se apartaba del tenue rayo de luz que me acompañó al cruzar el umbral, mientras la tranquilidad remoloneaba perezosa colgada de la lámpara de araña. Todo estaba como la última vez, tan familiar y a la vez tan diferente...
        Avancé despacio hacia mi habitación tratando de recordar experiencias vividas en aquellos fríos pasillos, pero no acudió ninguna a mi mente. La puerta se quejó como un gato al que han pisado la cola cuando la empujé para abrirme paso al interior, y allí encontré lo que había dejado al marchar hacía tantos años.
        La cama seguía revuelta y la recubría una película marrón grisácea de polvo acumulado; mi escritorio seguía en pie, cubierto de papeles olvidados, muertos de inanición largo tiempo atrás, al igual que todo lo demás en aquel edificio destartalado. Me acerqué con respeto a los restos de mi otra vida para presentar mis respetos y comprobar si quedaba algún superviviente.
        Los difuntos yacían sobre el escritorio, la tinta se había oscurecido y el papel de amarillo había pasado a marrón, las letras que una vez tuvieron significado se apiñaban en su lecho de muerte sin sentido alguno. ¿Qué estaba pasando? Traté de recoger las hojas con mis manos, pero se deshicieron y cayeron flotando como una nieve oscura y muerta. No me había dado cuenta, pero yo también estaba muerto. Mi cuerpo estaba allí, de pie, en un lugar familiar que sin embargo mi mente no podía reconocer. No comprendí las letras, no entendí la casa. Había dejado atrás todo aquello y había dejado de ser quien fui. Poco a poco y sin darme cuenta me había convertido en uno de ellos, uno de tantos. Había estado tanto tiempo fuera de aquella tierra, de mi tierra, que ya no significaba nada para mí.
        Arremetí contra el escritorio en un arranque de furia, lo volqué y destruí lo que quedaba encima. No sé por qué lo hice, pero imaginé que aquel escritorio era yo, y deseé que quien lo destruía fuera quien yo había sido. Miré por la ventana y vi el jardín, tan vacío y seco como muerto, ni siquiera las malas hierbas crecían en él.
        -¿Es realmente esta la tierra de los sueños eternos? -le pregunté a las paredes, desesperado.
        No obtuve respuesta, como pensaba que sería natural, pero no lo era en absoluto. Aquel lugar había perdido la magia, había dejado de ser el refugio de alguien para quien el mundo era demasiado grande y su habitación demasiado pequeña, alguien que creía que su mente era un lugar que podría explorar durante años para descubrir maravillas... y acabó siendo ciudadano del mundo que odiaba.
        La parte de mí que había encerrado en lo más profundo de mi ser se retorció indignada y lanzó su última exclamación, un estertor agónico que me hizo estremecer. Me había expulsado. Aquel lugar ya no era para mí, jamás podría volver y debía marcharme. Me di la vuelta y me dirigí a las escaleras, entrando primero al cuarto de baño, donde el espejo me devolvió mi reflejo de buena gana, pues no lo quería ni para patearlo. El pobre espejo, salpicado de manchas oscuras por la edad y ligeramente combado, me mostró la imagen distorsionada y monstruosa que no era ni más ni menos que mi propia alma, contaminada por un mundo superficial, soberbio y condenadamente estúpido.
        Doblemente estúpido yo, que me dejé enfermar el alma y dejé morir mi imaginación, la mejor compañera.
        -¿Podrás perdonarme? -le pregunté al espejo, y su silenciosa respuesta resonó en mis oídos cual reprimenda de madre histérica, escuchada por todos los vecinos.
        Abandoné el cuarto de baño y me dirigí al desván en busca de una cuerda.
    August 07

    CERRADO POR VERANO

        Tras mucho pensar y mucho escribir y borrar, por fin he conseguido encontrar las palabras adecuadas para esta entrada, que expresarán con claridad lo que con ahínco he tratado de plasmar:

        Pues eso, que me largo.